lunes, 14 de abril de 2014

Sosonia



Sosonia es una historia es mi primera, la que hizo que me sumergiera en el mundo de la escritura. Nota: Es algo absurda, pero es comedia y para todas las edades. Además que es cómo una serie, cada capítulo es una historia nueva. Espero sea de su agrado.


EL MAL CASO DE LAS PÍLDORAS PARA EL DOLOR DE CABEZA

Una mañana muy alegre, Coletas Velasco un joven de 15 años, que posee ojos negros, cabello negro y piel morenita, él salió a practicar su discurso de entrada para recibir, dentro de una semana, el premio de: “El mejor atleta de Sosonia”.

Sosonia es de extensión amplia, pero la mayoría del terreno está ocupado por bosques, a uno de ellos se le conoce como “el bosque Misterioso”; Sosonia también posee un lago llamado MC, un río que lleva el nombre del pueblo y dos montañas, una ubicada en el noreste y la otra en el suroeste. El pueblo más cercano a Sosonia es Krill, que queda a una hora de él. En cambio, la ciudad más cercana queda a 3 hrs. Aprox. Será un pueblo pequeño, pero los que viven allí son muy felices.

viernes, 11 de abril de 2014

Una Declaración

Era una noche perfecta. La luna llena embellecía mágicamente el cielo nocturno. Las lámparas adornaban el frente de mi casa ambientando mejor la situación. Mi hermosa novia me esperaba afuera pacientemente, crucé la puerta de mi hogar y la miré; su belleza resaltaba más que nunca al usar un vestido negro que combinaba con su larga cabellera.

Observé como sus ojos azules seguían cada movimiento que hacía. Lentamente me acerqué a ella sin dejar de mirar su sereno rostro. Detrás de mí, en mis manos escondía la pequeña cajita que contenía el anillo.

Era todo tal y como imaginé: me quedaría en ver con ella después de que regresara de su viaje de dos meses, le pediría que saliéramos a comer a un restaurante, nos veríamos en mi casa, al salir diría que algo se me había olvidado, ingresaría de nuevo a ella, saldría pero esta vez con una sorpresa. Una noche perfecta para pedirle matrimonio a la mujer que más amo en este mundo, si no fuera porque…


¡Ánimo!

“Lo siento mucho, pero el cáncer se lo detectamos muy tarde, sin embargo, si usted toma tratamiento puede vivir más…”

Esas fueron las palabras que han sido una tortura, mis días estaban contados, pero a pesar de ese daño inmenso de saber que muy pronto dejaré este mundo, no me ha sido tan doloroso como lo que más adelante escucharía.

Yo me encontraba sentado en la sala de espera del hospital de mi ciudad, miraba a la gente caminar y pasar por allí, de por sí que el lugar me enfermaba, más aún ver a tanta gente enferma, no pude evitar ponerme nervioso, así que inconscientemente movía de arriba abajo mi pierna con desesperación, aunque lo intentara no podía tranquilizarme. Giré mi cabeza al percibir como mi hermano Mario, se acercaba.